Vamos a empezar con un poco de historia
El padre de las Constelaciones Familiares es Bert Hellinger, un psicoterapeuta alemán, que fue misionero entre los zulúes de Sudáfrica y que posteriormente se formó en Psicoanálisis, Terapia Gestalt, Análisis Transaccional y Psicoterapia Familiar.
Ese fue el momento en que encontró las Constelaciones Familiares, lo cual le ha valido el reconocimiento mundial, ya que se trata un método terapéutico muy potente y de efectos muy rápidos.
¿Cómo se realiza una Constelación Familiar?
En general se trata de una terapia grupal; por eso de acuerdo con cada caso en particular, és de escuchar al cliente sobre cual es el núcleo principal del conflicto, el terapeuta le pedirá que elija entre los participantes, a las personas que representarán a los miembros del grupo involucrados en el conflicto que se pretende sanar.
Le pedirá también que ubique intuitivamente a cada representante dentro del círculo y en relación a los demás, y que se retire a observar.
A los representantes se les pide que, permaneciendo en el lugar donde han sido colocados, se relajen y que respirando lentamente imaginen que son aquellos a quienes están representando.
Y aquí nos surge una pregunta sobre los representantes: ¿cómo saben lo que tienen que hacer, si no conocen a las personas a quienes representan?
Los campos mórficos de Rupert Sheldrake
Rupert Sheldrake, en su Teoría de los Campos Mórficos, sostiene que cada partícula, tanto viva como inerte, posee la información, sin relación temporo-espacial, sobre el sistema a que pertenece y se comporta de acuerdo a esa información.
Los representantes de una Constelación, aprovecharán inconscientemente esa información sobre el sistema familiar o grupal al que representan. Y aquí aparece la magia de los vínculos, que conecta entre si a todos los miembros del grupo. Pero además, durante la Constelación se hace evidente que todos formamos parte de un Alma Común Familiar, al tiempo que de otra mayor, hasta llegar a formar parte de esa Gran Alma mencionada al principio.
El Amor es la energía unificadora más potente que existe
El Amor lo mueve todo y en las Constelaciones Familiares se evidencia claramente.
Todos nos movemos por amor, pero en ocasiones los hijos cargan con las responsabilidades de los padres. Un hijo, también por amor, aunque de forma inconsciente, puede “recordar” al que fue excluido u olvidado. También puede, por amor inconsciente, querer “irse” en lugar de otro miembro del grupo familiar... En todos estos casos se trata de un amor ciego, que no sigue el orden que corresponde. Por tanto, como dice Bert Hellinger, se trata en estos casos de Reordenar los órdenes del Amor.
Cuando el Amor es consciente, actúa la Sabiduría del Amor, y nadie carga con responsabilidades que no le corresponden.
El Respeto es otra forma de Amor. Respetar significa reconocer. Reconocer a cada uno tal cual es, es aceptarlo tal cual es y amarlo tal cual es. El respeto ama sin invadir el terreno del otro, de la misma manera que tampoco permite que el otro invada el nuestro.
Así son las expresiones del Alma durante las Constelaciones Familiares, que intentan restañar las heridas, para evitar fugas en el flujo energético de nuestros linajes. Intentan sanar la comunicación entre las raíces y el tronco, y éste con cada rama, para que el árbol pueda crecer y dar buenos frutos...
¿Qué beneficio se obtiene con las Constelaciones Familiares?
Las Constelaciones Familiares dan luz.
Las Constelaciones Familiares mueven los hilos invisibles que nos unen.
Las Constelaciones Familiares reordenan los órdenes del Amor.
Las Constelaciones Familiares nos liberan de las cargas que no nos corresponden.
Las Constelaciones Familiares incluyen y reconocen a todos los miembros del grupo familiar.¿Cómo se manifiestan los beneficios de las Constelaciones en la vida diaria?
Mediante la escucha de los “susurros del Alma” se pueden producir movimientos que hasta entonces habían quedado adormecidos en el subconsciente de cada uno.
En un momento determinado alguien que ha sido objeto de una Constelación, sin saberlo, tiene el impulso de realizar un cambio de actitud en su vida, con relación a otra u otras personas, entre las cuales había habido un obstáculo, fuera cual fuese la causa.
Las experiencias personales con sus errores y equivocaciones y su correspondiente aprendizaje, son las que nos proporcionan Sabiduría. Es por eso que los Maestros dicen que Sabiduría es igual a experiencia + consciencia. Cada acto realizado conscientemente acrecienta nuestra Sabiduría.
Es importante asistir y presenciar el desarollo de las CONSTELACIONES, antes de decidirse por "constelar" algún asunto. La sola presencia durante las CONSTELACIONES ya de por sí es beneficiosa para los asistentes.
los "Movimientos del Alma"
Los "Movimientos del Alma" siempre llevan a la reconciliación y a la integración de todos los miembros del grupo, y al mismo tiempo nos hacen conscientes de la repercusión que nuestros pensamientos, palabras y obras, tienen en el Universo.
En el ámbito vital personal, las Constelaciones tratan de temas de vida o muerte, porque la vida la recibimos de nuestros padres y la transmitimos a nuestros hijos. Si rechazo a mis padres, estoy rechazando la vida.
Sufrir es más fácil que afrontar, y por eso, cuando somos adultos preferimos ser víctimas. Si hacemos responsables a nuestros padres de todo lo que nos sucede, nos podemos considerar inocentes. Pero este es un problema que hemos de sanar.
En cuanto a la relación de pareja, Bert Hellinger dice que ..."No hay nada más bello que la pareja, el gran aprendizaje." El aprendizaje en el sentido más amplio de la palabra: Amor, Aceptación, Paciencia, Tolerancia, Agradecimiento, Ayuda, Comprensión, Comunicación....
El Maestro Jesús dijo: "No juzguéis...".
Durante la Constelación no se permiten los juicios hacia otras personas. Se parte de la base del respeto. Sin embargo, cada uno debe reconocer sus errores y asumir sus responsabilidades.El hijo no debe cargar con responsabilidades que corresponden a los padres, pero sí debe honrarles como padres y fuentes de vida, con el fin de que también los padres pueda bendecir al hijo con Amor.
Este es un nuevo nivel de vinculación que muestran las Constelaciones Familiares.
De esta manera, el hijo permanece vinculado a sus raíces sin quedar atrapado en culpas que no le corresponden.
FIDEL LEÓN
Fidel León ha sido Enfermero desde 1971 con más de 30 años dedicados a la asistencia sanitaria, tanto en la sanidad pública como en la privada. Estudió Humanidades, Filosofía y Teología con los Misioneros del Verbo Divino (1956-1966). Es un estudioso autodidacta en muchas disciplinas y se ha preparado en Terapias Alternativas tales como Acupuntura (1978), Reiki I (octubre 2001), Reiki II (marzo 2002) Reiki III (abril 2002), Maestría de Reiki (abril 2003), Quiromasaje (2002) Reflexología (2003) y Quiropraxia (2003), al tiempo que realizaba un intenso trabajo interior. Durante esos años siguió también el trabajo de Bert Hellinger y, aunque en 1998, en los comienzos de las Constelaciones Familiares en España, y debido al ritmo de su propio proceso evolutivo, no les prestó mucha atención, más adelante quedó atrapado por la magia de los vínculos, hasta conseguir su propia formación como terapeuta o facilitador en CONSTELACIONES FAMILIARES, de la mano de la prestigiosa María Martínez Calderón. En varias ocasiones ha sido solicitada su presencia en distintos medios de comunicación con el fin de promover una herramienta tan potente como las Constelaciones Familiares, que traspasan los límites de las Terapias Convencionales. Ha realizado cursos con Rosario Martín, Enedina Lamelas, María Martínez, Denis Astelar, Xavier y Blanca, Néstor Kornblum, Alicia Luengas, Donna Kleipool y Begoña Alonso.



